La Torre de Babel

¿Reconoce estas señales en su organización?

La Torre de Babel aparece cuando las personas de una misma organización trabajan con interpretaciones diferentes sobre lo que debe lograrse, cómo debe hacerse y qué resultados son realmente importantes.

  • Las distintas áreas interpretan de manera diferente los objetivos y prioridades de la organización.
  • Una misma instrucción produce decisiones o acciones diferentes dependiendo de quién la recibe.
  • Las reuniones terminan con acuerdos, pero después cada área ejecuta algo distinto a lo que las demás entendieron.
  • Los colaboradores dedican tiempo a aclarar, corregir o rehacer trabajos provocados por interpretaciones diferentes.
  • Dirección, considera que una prioridad está clara, pero al bajar por la organización el mensaje cambia, se diluye o pierde significado.

Si reconoció dos o más de estas situaciones, probablemente en su organización todos están hablando… pero no necesariamente están entendiendo lo mismo.

La confusión también aparece en los estados financieros.

Las interpretaciones diferentes no producen solamente discusiones o retrasos. También generan decisiones contradictorias, trabajos que deben repetirse, prioridades que compiten entre sí, oportunidades que se atienden tarde y recursos que se utilizan en acciones que no necesariamente contribuyen al mismo resultado.

Para dimensionar el problema: en una organización B2B, la falta de entendimiento común puede traducirse en costos y pérdidas que se concentran en cuatro grandes áreas:

  • Retrabajos y correcciones provocados por instrucciones, criterios o expectativas interpretados de manera diferente.
  • Malos entendidos que afectan el ambiente organizacional. Transformando diferencias en conflictos.
  • Decisiones tardías o contradictorias entre áreas que deberían actuar coordinadamente.
  • Oportunidades comerciales desaprovechadas porque ventas, operación, administración o dirección trabajan con prioridades distintas.
  • Recursos humanos, tiempo y dinero dispersos en actividades que individualmente parecen correctas, pero que no convergen en un mismo resultado.

¿Cuánto cuesta que una organización no entienda lo mismo?

Cuando las personas trabajan con interpretaciones diferentes, el costo no aparece en una sola cuenta contable. Se distribuye entre retrabajos, decisiones tardías, oportunidades desaprovechadas y recursos que se utilizan sin converger en el mismo resultado, aumentando los tiempos de entrega de información.

Una instrucción entendida de dos maneras puede parecer un problema menor. Pero cuando esa diferencia modifica una decisión, retrasa una respuesta, obliga a repetir un trabajo o hace perder una oportunidad comercial, la confusión deja de ser un problema de comunicación y se convierte en un problema económico.

  • Retrabajos y correcciones: horas pagadas para hacer nuevamente algo que ya se había hecho.
  • Malos entendidos: provocan diferencias (costos medianos) y conflictos (costos altos).
  • Decisiones tardías o contradictorias: tiempo y oportunidades perdidas mientras las áreas intentan ponerse de acuerdo.
  • Oportunidades comerciales desaprovechadas: clientes, negociaciones o proyectos afectados porque diferentes áreas actuaron con prioridades distintas.
  • Recursos dispersos: personas, tiempo y dinero trabajando intensamente, pero sin converger en el mismo resultado.

La confusión rara vez aparece como una partida en los estados financieros. Sus consecuencias sí.

¿Y si el problema no fuera cuánto trabaja la organización, sino cuánto de ese trabajo converge en el mismo resultado?

Una organización puede tener personas competentes, procesos definidos, reuniones frecuentes e indicadores de desempeño y, aun así, perder capacidad porque cada área interpreta desde su propia perspectiva qué es importante, qué debe hacerse y cómo debe medirse el resultado.

El desafío no consiste solamente en comunicar más. Consiste en conseguir que estrategia, decisiones, acciones y resultados compartan un mismo significado, y lleven al mismo puerto.

Cuando todos entienden lo mismo, las decisiones comienzan a converger.

Superar La Torre de Babel no significa conseguir que todas las personas piensen igual. Significa lograr que hablen el mismo idioma e imaginen el mismo resultado para la organización, identificando qué debe ocurrir para alcanzarlo y cómo contribuye cada decisión a producirlo.

La organización deja de depender de interpretaciones individuales cuando existe una lógica común para relacionar objetivos, decisiones, acciones y resultados.

Cuando el significado converge, el esfuerzo produce ganancias.

Una lógica común para convertir intención, decisiones y acciones en resultados.

PRODUCTIVERS propone una manera de alinear a las personas alrededor de aquello que la organización necesita lograr, reduciendo la distancia entre lo que se pretende, lo que cada persona interpreta y lo que finalmente hace.

Porque no basta con que todos trabajen.
Es necesario que el trabajo de todos contribuya al resultado que la organización espera.